Cuando voy al cine, me compro el pote de pororo, que los putos del showcase lo venden a 10 mangos, pero es el mejor pochocho que vas a comer en tu vida, me compro la coca de medio litro, poniendo de excusa que el vaso es re GUAU, y mas durito, y que se yo que mierda. Entro al cine, siempre están los viejos forros que te roban el lugar, y estas media hora explicándoles que son numeradas (si vas después de las 19 horas, como suelo hacer),para que te digan: “aay! Disculpame, no sabia que eran numeradas” y se corren. Una vez llegado a la butaca, te sentas, sentís una pequeña sensación orgásmica porque es el haciendo mas fucking cómodo en el cual te sentaste en los últimos tiempos.
Cuando estas esperando que empiece la movie, sacas fuerzas de anda a saber donde para no comer el pororo y no tomas la coca, porque tienen que durar toda la peli.
Y... empiezan las propagandas, y cada vez se apagan mas las luces, ya tenes esa sensación de que empieza la película por la cual hiciste semejante viaje para ver.
Ves la película, te emocionas, lloras, reís, te cagas de miedo, deseas ese novio, etc.
Salís del cine, sintiendo que todo, ABSOLUTAMENTE todo, es posible, la vida es sencilla, el colegio no es problema, lo superas, etc.
Por eso amo el cine. Te crea un falso sentimiento de felicidad cuando estas mal, aunque sea por unas horas, y si sos feliz, bueno, estas en la estratosfera de la felicidad que sentís.
¿Genial no?

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